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Dices tú de viajes en el tiempo, un artículo de Jorge Pérez

#eltiempoennuestrasmanosCYLCON

¿Quién no ha pensado alguna vez, echando un ojo a su propio pasado, que estaría genial volver a vivir ciertos momentos de nuestra vida? Estoy convencido de que todos hemos tenido ese deseo de regresar en el tiempo y hacer las cosas de otra manera: decir algo a esa persona que pudo ser especial; callar aquellas palabras que tanto daño hicieron; tomar decisiones muy diferentes a las que nos trajeron hasta el actual presente. Resumiendo: influir en lo que pudo ser y nunca fue.

También existe otra posibilidad. ¿Por qué no conocer lo que nos deparará el destino y visitar esos momentos que todavía están por llegar? Saber hacia dónde se dirige nuestro futuro sería de gran ayuda para escoger cómo actuar llegada la ocasión, sin albergar las maliciosas dudas que nos hacen perder los nervios y conociendo de antemano las repercusiones que puedan tener nuestros actos. En resumen: anticiparnos a lo que está por suceder.

Estos son solo unos pocos (banales pero importantes, a mi juicio) usos que se podrían aplicar a los hipotéticos viajes en el tiempo. Sé que hay muchas otras utilidades de gran valor científico e histórico pero, siendo sinceros, si dispusiéramos de una máquina capaz de hacernos volver al pasado y alcanzar el futuro, ¿de verdad la usaríamos solo para ver a un tiranosaurio rex devorar a un diplodocus (perdonadme la licencia que me tomo con los dinosaurios), o para conocer la densidad demográfica de cierto país dentro de cien años y planificar desde ahora sus infraestructuras?

Basándome en lo que conocemos de la especie humana, yo lo tengo muy claro: los viajes temporales, aparte de todas las posibilidades científicas y humanísticas, serían explotados como un bien de consumo. Puede que al principio sean productos y servicios de lujo, solo al alcance de muy pocos; pero con el paso del tiempo, los costes se abaratarían y podrían quedar al alcance de bolsillos no tan rebosantes.

Ahora que ya he sentado las bases de qué sucederá si llegan a producirse viajes en el tiempo, es cuando suelto la bomba, mi unpopular opinion: LOS VIAJES EN EL TIEMPO SON IMPOSIBLES.

¿Que por qué digo esto?

Muy sencillo. Como he comentado antes, conocemos muy bien a la humanidad, y creo que no ofendo a nadie (si es así, mis disculpas) si digo que como especie somos estúpidos. Individualmente hay seres muy inteligentes, pero la tónica general a lo largo de los siglos, repitiendo una y otra vez errores que deberían de haber quedado atrás en la historia, así lo corrobora. Teniendo esto en mente, ¿de verdad creemos que nadie cambiaría la historia? Aquí es donde entrarían en juego las famosas paradojas temporales.

Para explicar este punto de vista, me voy a ir al caso más extremos de todos.

Supongamos que un científico inventa la dichosa máquina del tiempo, viaja al pasado y, accidental o intencionadamente, se mata a sí mismo antes de que invente la máquina. Ya no existiría ese futuro en que el científico viaja para matar a su yo del pasado, por lo que seguiría vivo para inventar la máquina.

Ya sé que muchos aducirían que, en el mismo momento en que se genera la paradoja, se crearía una nueva línea temporal, pero aquí también discrepo. No creo que existan las líneas temporales, porque con cada viaje temporal se estarían formando nuevos futuros alternativos; en esta situación estaríamos hablando de diferentes realidades o universos paralelos. Y en ese caso ya no estaríamos viajando a través del tiempo, sino entre esas realidades.

Otra de las razones que me llevan a creer que nunca se podrá viajar en el tiempo es que todavía no se han encontrado indicios de que se haya hecho. En el supuesto de que la tecnología que lo permitiera se descubriera dentro de varios siglos, ¿no sería nuestro pasado un buen destino para visitar? Eso habría generado indicios de que alguien ha viajado a nuestro pasado, si no científicos sí testimoniales: un reloj del futuro, el envoltorio de una barrita energética fabricada en el año 2674, un grafiti en las cuevas de Altamira diciendo «El siglo XXX mola». Para los que aleguen que habrá estrictas normas para evitar esos descuidos, me vuelvo a remitir al párrafo donde hablo de la estupidez humana; a pesar de todos los controles y todas las medidas de prevención, siempre habrá alguien que la cague.

El tercero de los argumentos que esgrimo para defender la idea de que los viajes en el tiempo pertenecen más a la fantasía que a la ciencia ficción (aquí, más que ánimo de ofender, es intención de picar 😈) es mi experiencia personal. Con esto no estoy diciendo que haya intentado viajar al pasado o al futuro y que haya fracasado. A lo que me refiero es que me niego a creer que los acontecimientos que han marcado y guiado mi vida hayan sido cambiados cada vez que a algún lumbreras del futuro le haya apetecido darse un paseo por el pasado y alterar la historia. Mi vida, para bien y para mal, es un cúmulo de vivencias, recuerdos y experiencias, siempre fruto de las decisiones que he tomado yo o de aquellos con influencia directa. Y no puedo aceptar el hecho de que un viaje temporal de otra persona cambie esos recuerdos. Porque en ese caso se generaría una nueva paradoja que atendería a la siguiente pregunta: ¿cómo sé que esta realidad que estoy viviendo es la definitiva y no va a cambiar?

Por último, diré que no soy completamente negacionista con todo lo relativo a los viajes en el tiempo. Por ejemplo, sí creo que el paso del tiempo se puede alterar. Desconozco los estudios que hay (estoy convencido de que existen) ni de qué teorías se han formulado al respecto, pero me parece lógico pensar que se puede acelerar o ralentizar la velocidad con que transcurre el tiempo bajo determinadas condiciones. Tal vez, si se consigue que transcurra un año entero en lo que una persona viva un segundo, se podría considerar que esa persona ha viajado al futuro, aunque en realidad sería un viaje sin retorno.

Como he dicho a lo largo de todo este artículo, esto solo son mis opiniones, pero todos deberíais tomarlas como acertadas, por lo menos hasta que se demuestre lo contrario. Además, si estuviera equivocado, ya habría venido alguien del futuro para restregarme mi error por la cara.

4 comentarios en “Dices tú de viajes en el tiempo, un artículo de Jorge Pérez”

  1. Cuando invente la maquina del tiempo , lo primero q haré sera viajar al pasado y borrar tu artículo…. No espera… Ya estaria borrado… Mierda, nunca la inventare

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  2. «Seguro que hay una alternativa que no ha previsto en su artículo…», he pensado.
    Y hay una.
    Lo que pasa es que me gusta tanto que creo que voy a usarla para algún relato, je, je.
    Gracias, Jorge.

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  3. Más que estúpidos, lo que somos es egoístas por naturaleza, así que es obvio que alguien habría intentado usar lo de los viajes en el tiempo en provecho propio y se habría liado tan parda que ya nos habríamos cargado la realidad.

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