Nuestros socios recomiendan

Que bien se está al fresco cylconita, recomendaciones de nuestros soci@s y tertulianos

#deshaciendomaletasCYLCON

Aunque este mes ha sido de transición y preparación espiritual ante el curso que se nos avecina, no nos resistimos a cerrarlo con nuestra habitual sección de recomendaciones. Eso sí, en esta ocasión nos todas son recomendaciones positivas.

Por un lado nuestros socios y tertulianos se sinceran con todo aquello que piensan que está sobrevalorado, y por el otro nos sorprenden confesando sus placeres culpables, esos contenidos que aun sabiendo que no son buenos nos encanta ver o leer una y otra vez. No tienen desperdicio los títulos y autores de una y otra categoría.

Alex González: «La obra que considero más sobrevalorada es El Señor de los Anillos. Si lo que relata Tolkien fuera la historia real de la humanidad, El Señor de los Anillos sería el libro de texto que consigue que esa historia parezca aburrida. Sin duda, espectacular construcción del mundo imaginario y todo lo que quieras, pero sus personajes no me pueden producir mayor indiferencia, cuando no hastío. Al otro extremo, rompo una lanza por el Dune de David Lynch, una obra con un enorme potencial que consiguió evocarme aspectos muy esenciales de la novela, que puede defraudar a los que busquen aventuras, pero que captó el sentido amplio de los grandes cambios y la insignificancia del individuo».

Kate Lynnon: «No sé cómo de popular será Altered Carbon (Netflix), pero a mí no me ha gustado. La premisa es muy interesante, pero al final se acaba convirtiendo en una simple excusa para meter una escena de violencia tras otra. Excepto por algún personaje secundario, me resultó aburrida. Por otro lado, la trilogía de películas Fear Street (también de Netflix) tal vez no sea muy terrorífica, pero resulta muy entretenida de ver, ya que cada una de ellas es un homenaje a diferentes clichés y películas clásicas de terror: cazas de brujas, campamentos malditos, asesinos enmascarados al estilo Scream… Además, están basadas en una saga de libros escrita por R. L. Stine, un autor al que yo tengo especial cariño».

Beatriz Alcaná: «Como obra sobrevalorada (o que yo al menos no sé cómo valorar) me he decantado por toda la de Margaret Atwood en general, y por su novela Oryx y Clarke en particular. No fui capaz ni de terminarla, y eso que lo intenté con todas mis fuerzas. Será una maestra de la ciencia ficción, pero mira, para quien le guste. A mí no me dice nada. Y como obra que rajaron a base de bien pero que yo disfruté como una enana, Drácula, la miniserie de BBC y Netflix. Me gustó hasta el capítulo final, que tantas iras levantó entre el fandom».

Yolanda López Aguinaga: «Mi sobrevalorado: Avatar de James Cameron. Me pareció aburridísima. «Los pitufos galácticos», los llamo. Placer culpable: Penny Dreadful. Reconozco que el cuarto y mitad de todo a lo bruto y agitar a discreción no tiene ni pies ni cabeza… pero me gusta. Ah, y que Eva Green es mucha Eva Green».

Yolanda Fernández: «Reconozco que a mí la cifi sesuda no me va lo más mínimo, por eso me permito mentar como sobrevalorada en todos los formatos que he intentado hincarle el diente a  2001: Una Odisea Espacial. Vale que la intentase leer a una tierna edad y una vez pasado lo de los monos no aguante ni veinte páginas, pero ya tenía uso de razón al ver la película y causó en mí el mismo efecto. Eso sí, reconozco que sobre hilo conductor de una exposición sobre IAs (Edificio Telefónica Madrid) si tenía su aquel. En cuanto a placeres culpables me gustan las películas serie B y cuanto peores sean los efectos especiales mejor. Pero lo que realmente me atrae sobre manera es cualquier secuela de Resident Evil. Aparte de los videojuegos (me quedé en las versiones de la Dreamcast) he consumido con deleite películas, series de animación e, incluso, hasta libros, que mira que eran malos.

José Manuel Álvarez comienza tildando de sobrevaloradas cualquier película de la saga Star Wars que no sean de la trilogía original, por aburridas y ñoñas. Como placer culpable nos propone cualquier película de los mÍticos estudios Hammer, como La mujer escorpión o La mujer serpiente.

Lola Mérida: «Desaconsejo las series de CF: Away (personajes y tramas sin lógica), y Another Life (demasiado sensiblera para mi gusto). En sobrevalorado: El nombre del viento de Patrick Rothfus (pero puede que sea porque no soy muy fan de fantasía). En placer culpable: Orgullo y prejuicio Zombie. Pero no por el miedo, por las risas de cómo han transformado la historia. Recomiendo un libro de los que había leído este verano: Las Hormigas de Bernard Werber».

Patricia Reimóndez por circunstancias personales, una vez que se dio cuenta que no iba a ser una película de culto, disfrutó de Hansel y Gretel, Cazadores de brujas, también nos recomienda El cuchitril de Joe, toda una fiesta de cucarachas. Tampoco pudo con Juego de Tronos por la cantidad de personajes sin interés y a la Guerra de las Galaxias tampoco le encuentra la sustancia.

Marco Granado reconoce que Nacho Vigalondo es su placer culpable y también reconoce que ve películas de superhéroes de manera compulsiva. Y nos sorprende poniendo a la cabeza de los autores sobrevalorados a Stephen King, gracias a Mister Mercedes.

Gema Moratalla nos recomienda sus últimas lecturas: La saga de La Materia Oscura de Philip Pullman y Dune de Frank Herbert. Y como placer culpable está leyendo un clásico como Tarzán de los monos de Edgar Rice Burroughs que aun con sus imprecisiones e incoherencias lo está disfrutando.

Peña Cid entre sus sobrevaloradas está Juego de Tronos y en general Tolkien le resulta espeso, aunque las películas las tolera. En cuanto a cine que le gusta, aunque no sea de lo más alabado esté El Corazón del guerrero. También le encantó Mirindas Asesinas, Acción mutante y El día de la bestia.

José Lozano nos presenta los juegos de rol que ha leído este verano. Vástagos de Shub Niggbura, muy bien escrita basada en la concepción y la maternidad. Ultima campaña de Call of Cthulhu: The Children of Fear con un montón de referencias a la cultura asiática. Por último, nos desafía a una partida, entre torreznos y croquetas, a un juego de tablero: Arcan horror tercera edición.

Francisco Tapia todavía se arrepiente de pagar una entrada de cine para ver Solomon Kane que, aunque la crítica no la puso mal para el ni era Solomon ni Kane. Además, nos reconoce que es amante de lo que define como Cinescombro como por ejemplo Heavy Metal.

Y con esto ponemos fin a un mes de descomprensión en el que hemos cogido fuerza para el largo invierno que nos espera.

Por cierto, no os perdáis la tertulia de este mes que no tiene desperdicio.

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