Visto/leído

Lo que nuestr@s soci@s han LEÍDO en enero, recopilado por José Luis González

Buenos días, mes y año, que según el calendario empezamos un ciclo completo a partir del 1 de enero. Los ciclos “deben” ser necesarios para que nuestra conciencia -la individual y la colectiva- renueve sus objetivos, sus compromisos, sus promesas de futuro. “Deben” …

Aquí, en la luminosa cueva donde habitamos los cylconitas, agradable, seca y llena de torreznos y pacharán, no vamos a ser menos y respetamos el reinicio, el empujón que las fechas proponen. Y nos regalamos -os regalamos- un buen surtido de libros leídos y de documentos visuales vistos, aunque redundemos.

También yo, en este comienzo, me reinicio y voy a ser más locuaz. Lo cual redundará en mas comentarios (Nótese la tontería de la sonoridad de locuaz y lo cual, todo seguido). Aguantádmelos por favor.

Empecemos, pues. Por riguroso orden alfabético de apellidos que, aún habiendo confianza para ser tratados por el propio, es más elegante de esta manera.

Así que le toca el turno a:

Peña Cid: «En cuanto a lecturas tengo que acusarme de vagancia. Solo he leído un relato de Jorge Pérez García titulado Enterrado. Un relato de zombis totalmente diferente a lo que estaríamos acostumbrados. Si tú también quieres leerlo aquí lo tienes.»

Peña lee a Jorge. Y supongo que Jorge a Peña y a los demás, y los demás a ellos en una orgía de intercambio de ideas. Una cantera de narradores dispuesta a todo, con buena presencia en medios: En los Visiones, en antologías (cuyas referencias podéis buscar en el blog), en sus blogs, en nuestro blog. Resulta cuando menos emocionante ver como esta hornada de escritoras y escritores cylconitas están aportando una narrativa que yo calificaría como un paso adelante, como un reinicio que esta vez no tiene que ver nada con calendarios, sino con intenciones y creatividad. Os recomiendo: leed a los escritores de la cueva cylconita. La media os dejará satisfechos. Yo al menos me lo paso muy bien.

Yolanda Fernández: «Este mes la cosa va de casas con más o menos encanto. El bosque sabe tú nombre de Alaitz Leceaga nos cuenta la historia de dos gemelas con ciertas habilidades sobrenaturales nacidas en el seno de una familia acaudalada que la tragedia consigue hundir. La acción comienza en los años veinte y acaba en la época de la postguerra. La historia no está mal, pero para mi gusto demasiado larga y en ocasiones situaciones demasiado forzadas. Nada que ver con Carcoma de Layla Martínez que desde el primer párrafo me engancho hasta el punto de devorarlo en dos sentadas. En este caso también nos cuenta la historia de mujeres luchadoras y marginadas, cuatro generaciones de una misma familia que tienen que salir adelante en un mundo de ricos y pobres, ellas están en el lado menos favorecido. Una abuela, una nieta y su peculiar casa son las protagonistas de esta maravilla.»

Yolanda Fernández es la mas prolífica escritora que tenemos. Escritora de relatos, pues aún no se la conoce texto largo (la pienso mortificar por ello todo lo que pueda, hasta que se decida). Cosa que escribe, cosa que alguien la pública, inmediatamente. Y es que su terror es muy de Yolanda… Eso sí, escribe terror casi exclusivamente.

Beatriz García Sánchez: «Este mes he sido un poco XXXXX (¡Bea, que eres una señorita!) y casi no he visto/leído nada de género. Se salva Dientes rojos, de Jesús Cañadas (publicado por Obscura). Es un thriller de terror que termina pegando un giro hacia el dark urban fantasy más chungalí (¿no queríais etiquetas?). A mí me ha gustado bastante, así que he sumado a la lista de pendientes Las tres muertes de Fermín Salvochea, del mismo autor. Pero ese ya para el mes que viene.»

Yo me leí en su momento Las tres muertes de Fermín Salvochea y tiene también un aire al Dark ese que mencionas. También es una buena historia, bien ambientada y de lectura recomendable. Ponte a ello cuando puedas.

Alex González: «La capacidad de amar del señor Königsberg (Juan Jacinto Muñoz Rengel, 2021). Una novela corta, divertida, que amalgama escenarios típicos de ciencia ficción, como la invasión extraterrestre o supervivencia en mundos postapocalípticos, a través de los peculiares modos del rígido señor Königsberg, un improbable superviviente que poco a poco va ganando la simpatía del lector.

La parábola del sembrador (Octavia E. Butler, 1993). De nuevo, la civilización occidental que se derrumba y la lucha por la supervivencia. Una novela cruda, repleta de violencia y, sin embargo, capaz también de suministrar esperanza. Se lee con la ligereza de una obra orientada al público juvenil, pero deja importantes reflexiones.»

Debo añadir que leer a Octavia E. Butler es SIEMPRE un valor seguro.

José Luis González: «En enero tuve la opción de leer una novela que ya tiene un tiempo (2008-2009?). Es considerada como una narración básica, quizá por su temprana critica a los alimentos trasgénicos, o por el trtamiento que hace de las relacciones comerciales entre oriente y occidente, o por su solución al problema energético, o por… si, tiene mas cosas, si. Se trata de La chica mecanica de Paolo Bacigalupi. Una novela compleja y atractiva.

También tengo leída, a medias, la tercera entrega de Los ojos Bizcos del Sol: Subsolar de Emilio Bueso. Una obra ambiciosa; larga, y ambiciosa. Los personajes de esta historia, a medias entre la humanidad y la molusquez, entre lo racional y lo animal, entre los paisajes limpios y los fungosos… No deja de ser una historia de aventuras, pero con una visión muy personal, atributo del buen hacer de su autor. Podeis disfrutarla; con paciencia y tiempo, eso sí.»

De lo que lee ese señor no pienso decir nada.

Marco Granado: «Aprovecho que no te mandé lo de diciembre y lo junto todo, que tampoco es tanto.

Experimental film, de Gemma Files. Una muy buena novela de terror, traída a nuestras tierras por La Biblioteca de Carfax. Una protagonista, como los de sus relatos, alejados de la mediocridad y horizontalidad de best sellers y cosas de esas. Una historia original, algo densa en algunas fases, siempre interesante. Algo comentaré en el «visto» de este mes sobre alguna serie reciente que parece haber tomado algunas ideas de este libro, sin citarlo, claro.

Antología del premio Domingo Santos de relato 2020. De acceso gratuito en Lektu, recoge el ganador y los relatos finalistas de este prestigioso premio. Una gran iniciativa de nuestra entidad en segundo grado de afinidad, en la que, oh sorpresa, predomina la ciencia ficción, hay algún relato de fantasía y no aparece ningún relato de terror. Sin embargo, muy recomendable. Muy buenos relatos de grandes escritores, y gratis. Me gustó especialmente el relato ganador de Darío Anzalone, sin que ninguno esté de más. Por encima de la media.

Transcrepuscular. El primer libro de la trilogía de ciencia ficción de Emilio Bueso, que me compré cuando salió (y en edición cara, cara), dejé aparcado hasta que salieran los otros dos y hasta ahora. Bueso en estado puro. Macarras, drogas, ritmo frenético, humor gamberro y caracoles simbiontes. La narración lineal favorece su escritura (en otros libros suyos, desde mi punto de vista, el ritmo bajaba cuando introducía saltos en la trama). En este no hay pausa. Ya he empezado el segundo, comprado en tapa blanda, que es enero.

Y no os perdáis, por favor, el nº 5 de la revista Mordedor, con relatos de nuestras compañeras Beatriz Alcaná y Yolanda Fernández. Y gratis.»

Si queréis que os diga algo (¿Que no queréis?¡pues os lo voy a decir igual!), Marco es un gran referente para que toméis decisiones sobre lo que leer. Si os dais cuenta, es un lector equilibrado, por lo que su experiencia como tal os ha de proporcionar buenas pistas para vuestras futuras lecturas. Además también escribe de puta madre, para que lo vamos a negar.

Yolanda López: «Como he pasado un par de meses faltando a la cita me puedo permitir esta selección de lujo de señoras dando miedo. Leedlas todas, haceos el favor.»

Eso, después de DOS meses sin decirnos lo que lees ahora te limitas a decirnos que leamos estas novelas, así, a pelo… Te lo consiento porque sé que trabajas mucho por los cylconitas en otras cosas, Maria Yolanda. Así que voy a poner yo las autoras, ¡que caramba!: Ni aquí ni en ningún otro lugar es una recopilación de los mas famosos cuentos clásicos pero vistos con las lentes de Patricia Esteban Erlés. Iconoclasta, sutil, feminista. Dejaros de cuentos, viene a decir. Todas las chicas descalzas, de  Nieves Mories. Nieves es la niña de sus ojos para María Yolanda. Pero es que tambien es la de todos los demás. No puede haber mas crudeza en los relatos que componen este volumen y es porque no puede haber más realidad en ellos. Es una obra que HAY QUE LEER. Carcoma es una novela de Layla Martinez. Ya os la recomendó, mas arriba, la otra Yolanda, la Fernández.

Jorge Pérez: «Los últimos meses de lectura los he dedicado a una de las obras más importantes del género fantástico (por no decir la más importante): El señor de los anillos (J.R.R.Tolkien) Es mi ¿3ª, 4ª vez? Eso sí, la primera desde aproximadamente 20 años. Jugándome el carnet de cylconita, diré que en esta ocasión no me ha parecido la obra tan sublime que recordaba de aquella época, pero eso no quita la historia en su conjunto siga siendo una maravilla. Creo que hay personajes y pasajes que sobran, partes que se estiran demasiado sin ofrecer gran cosa, y otras ocasiones en las que se pasa de puntillas por escenas que daban para mucho más. Además, hay veces que no se explican las razones por las que suceden las cosas, simplemente quedan ahí como una rareza más de ese universo. Quizá estén explicadas en otras obras del legendarium, pero creo que una novela debería incluir toda la información necesaria para comprenderlo todo.

Tras esta relectura, pongo en mayor valor todavía las películas, que supieron adaptar a otro medio tan diferente como es el cine una historia muy complicada, haciendo algunos cambios que no sentaron bien a muchos (en algunos me incluyo) pero que ahora me parecen muy acertados.

En cuanto a Tolkien, diré algo que muchos considerarán sacrilegio: es un gran narrador y un magnífico creador de historias, pero no me parece tan buen escritor. Quizá se deba a que era otra época, pero creo que, de publicarse ahora, ESDLA pasaría por un duro proceso de edición.»

Hasta en la agradable cueva cylconita hay herejes, mal pensadores y anatemas. Pero les perdonamos (quizá porque comulgamos, en silencio, con algunas de sus herejías). ESDLA (las tres novelas) junto a El Hobbit hoy quedan como el intento de crear una mitología inglesa inexistente. Y si, está narrado en un lenguaje casi infantil (de historias narradas a niños surgió todo). No es una obra compleja pero porque Tolkien se encargó de purgarla. Detrás de esa epopeya existe todo un mundo de textos complementarios a la historia que han ido surgiendo a la luz con posterioridad y en exceso. ESDLA es un antes que ha traído un después.

Marta Rodriguez: «La última mujer de la Mancha, de Enerio Dima. Le tenía unas ganas enormes a esta novela y no me ha decepcionado en absoluto. Oí hablar de ella por primera vez cuando estaba escribiendo mi relato para el CYLCON I y no me atreví a leerla por si me influía de alguna manera. Por otro lado, tengo un problemilla con las enfermedades en los libros / pelis / series y la fui posponiendo porque la protagonista acude a una revisión de su cáncer sabiendo que algo no va bien (no es espóiler, es la primera frase de la sinopsis). Pero por fin me atreví y qué maravilla. ¡Lo que me gusta a mí un apocalipsis! ¡Y en la Mancha y con una señora mayor! Además, me encanta el recurso que utiliza para que Leo no hable “sola”.

Botanic Time. El Silencio de la Mandrágora, de Mercè Homar Mas. De Mercè había leído hacía bastante Guárdate de las hijas de Marte, que me había gustado mucho. Esta es una novela de aventuras al estilo clásico con un toquecito fantástico o sobrenatural. Se lee muy bien, es amena y divertida y los personajes te ganan enseguida. Muchas ganas de leer la segunda novela de la saga.

Las princesas de ceniza, de Laura Delgado Lobete. Varios reinos y unas princesas destinadas a pasar pruebas peligrosísimas para reinar, en las que solo cabe triunfar o morir. Palo Rosa, la protagonista, huye la noche antes de su prueba y se enrola en un barco… pirata. Reconozco que con la premisa inicial no me esperaba para nada una novela de piratas, pero, aun así, entretenidísima y muy bien hilada con el mundo fantástico en el que se desarrolla.

Viaje al centro de la Tierra, de Julio Verne. Últimamente me ha dado por recuperar a Verne, a ver qué tal habíamos envejecido (las novelas y yo). Viaje al centro de la Tierra me ha fascinado, había visto tantas adaptaciones audiovisuales lamentables que se me había olvidado lo magnífica que era.  Sin embargo, De la Tierra a la Luna… no sé si soy muy mayor para tragarme capítulos enteros con las descripciones del cañón y de la bala o que con la edad he perdido mi pequeño espíritu de ingeniera, porque qué sopor y qué tostón. No he conseguido seguir. Si algún día la retomo, os contaré.

El fantasma y la señora Muir, de R. A. Dick. Sólo conocía la película de Rex Harrison y Gene Tierney y la recordaba más “gótica”, pero nada de eso: está ambientada en los años 40 y la señora Muir es muy moderna y está bastante hasta las narices de todo… Joven, viuda, con dos hijos y sin un duro, compra una casa baratísima que tiene truco. Mejor dicho, tiene fantasma, uno gruñón pero encantador, con el que acaba conviviendo en paz y armonía toda su vida. Con una pizca de maldades sobrenaturales, otra de humor y algo de romance, es muy entretenida y fácil de leer.»

La novela corta de Enerio Dima viene precedida de mucha fama. Aún no la he leído, pero está en lo alto de la pila. Si que leí la de Mercè Homar, recomendada en su momento por nuestra añorada Nieves Muñoz, una bonita historia, con su misterio y su cosa fantástica en proporciones medidas. Y a Verne, claro; aventura pura, disfrute narrativo, ojos brillantes plenos del sentido de la maravilla. Otra época, otra forma de comunicar. Para leer a Verne hay que volver a ser niño.

Y eso es todo por este mes. Me gustaría saber, en algún momento, qué grado de utilidad tiene este listado mensual. Durante años fijé mis lecturas siguiendo listas de “lo más…” Listas con una clara intención de vender. Un buen producto, claro, pero para vender. Por eso me ilusiona esta lista nuestra. Son las lecturas de gente cylconita de muy diversa procedencia, por lo que ofrecen más diversidad que una lista de “cómprame…” Al pie de este listado tenéis la opción de añadir comentarios: Aplaudidnos o mandadnos al cuerno. Nos esforzaremos más.

Y como siempre, os emplazamos a seguirnos en breve con lo que nuestros cylconitas han visto.

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