Nuestros socios recomiendan

Top 9 peores mamis, un ranking de Kate Lynnon

¡Buenas tardes, blogosfera! Los que vienen con aire primaveral te saludan.

¡Ah, mayo! El mes de las flores. Dentro de nada estaremos celebrando el Orgullo Friki, e incluso el fin de un nuevo curso escolar…, pero, como para eso aún queda mucho, recordemos que no hace mucho hemos tenido el Día del Trabajador y, con él, hemos homenajeado a nuestras mamis queridas.

Pues a eso he venido hoy: a inaugurar esta nueva sección del blog, pero como eso de homenajear a las mejores mamis del género está muy visto lo cual significa que me lo reservo para otro año por si me quedo sin ideas he decidido hablar de esas madres de películas, series y libros de fantasía, ciencia-ficción y terror de las que huirías como del covid; de esas señoras que, si te tocase convivir con ellas, serías tú quien llamaría a los servicios sociales porque preferirías antes que te mandasen a Silent Hill o con las Hermanas de la Misericordia Silenciosa que tener que aguantarlas un día más; de esas a las que el Día de la Madre les regalarías un viaje al Caribe… pero un único billete y solo de ida.

ATENCIÓN: Spoilers envueltos en papel de regalo con lacitos.

9 URSA (AVATAR: THE LAST AIRBENDER)

A esta pobre mujer la dejamos en el puesto más bajo porque, en el fondo, la primera dama de la Nación del Fuego no era tan mala persona. Le perdonamos lo de envenenar a su suegro porque el abuelo era un auténtico tirano y no quedaba más remedio que quitárselo de en medio, pero tampoco sería candidata a la madre del año. Igual que a su esposo —al que probablemente también se habría cargado si hubiera tenido oportunidad—, se le nota demasiado cuál de sus dos hijos es el favorito. Que sí, que a Azula ya se le veían las tendencias psicópatas desde pequeña, pero dudo mucho que mostrarle descaradamente que quieres más a su hermano fuera la mejor solución. Además, Ursa, ya sé que después de cometer traición no tenías otra salida que salir por piernas del palacio y esconderte, pero ¿no podrías haberte llevado también a tu querido hijo en vez de dejarlo solo con una hermana pequeña que le tiene muchas ganas y un padre que lo considera poco menos que un bastardo? Estas siguientes frases solo tendrán sentido para quienes hayan leído los cómics, pero ahí va. Y mejor que no hablemos de lo de pedirle a un poderoso espíritu que te cambie de aspecto y te borre la memoria. La guinda del pastel, sí señora.

8 BRAHNE (FINAL FANTASY IX)

En su momento, fue una mujer bondadosa y razonable, pero todo cambió con la muerte de su marido y la aparición de un misterioso consejero llamado Kuja. Desde entonces, cada vez está más obsesionada con el poder y con invadir los reinos vecinos, con los que está en guerra constantemente. Tanto es así que hasta su propia hija, Garnet, se pasa la mayor parte del juego intentando escapar de ella, harta de que la use como una herramienta más.

7 NORMA BATES (BATES MOTEL)

Lo sé, lo sé, primero fue Psicosis y luego ya fue Bates Motel, pero como buena millennial, yo empecé por la versión de Netflix. Además, la serie nos sirve mejor para conocer a Norma, que en la película lo único que queda de ella es un esqueleto con peluca.

Después de cinco temporadas conociendo a este desastre de familia, sobre todo a la madre y al hijo pequeño, solo puedo decir que no me extraña que este último acabase como acabó. Norma es una madre sobreprotectora, manipuladora, con muchos traumas sin resolver y más bien pocas intenciones de ponerles remedio. Claro, que probablemente tampoco tenga los medios. Tuvo una infancia horrible, con un padre maltratador, una madre que pasaba la mayor parte del tiempo «medicada» y un hermano que abusaba sexualmente de ella. Se escapó con el primer noviete que pudo, pero aquello hizo que fuera incapaz de formar una sola relación sana con ninguna de sus parejas. Y qué decir de la relación casi incestuosa con su hijo Norman, al que siempre trató como una especie de extensión de sí misma, en una especie de «tú y yo contra el mundo». El resto creo que lo sabéis. Si no está más arriba en la lista, es porque la mayor parte de la culpa no es suya.

6 CERSEI LANNISTER (CANCIÓN DE HIELO Y FUEGO)

Otra que tal baila: cinturón negro en incesto, familias disfuncionales, narcisismo y relaciones tóxicas. Cersei tiende a centrarse excesivamente en su hijo Joffrey porque es el heredero, «el que importa», por lo que lo consiente en exceso, y tiende a dejar de lado a los otros dos. De nuevo, tampoco podemos culparla de todo a ella, pues el crecer sin madre y con un padre severo y misógino como Tywin Lannister, más preocupado por la imagen de su familia de cara al resto del mundo que por el buen funcionamiento interior de esta, digamos que no le proporcionó los mejores modelos a seguir. ¿De quién iba a aprender Cersei a criar a sus hijos? Y si encima el padre de estos de cara a la galería era Robert Baratheon, que a lo único que se dedicaba era a cazar, emborracharse e irse de putas, poca ayuda iba a tener. Mirando el lado bueno, como le recuerda su hermano Tyrion, para ser productos del incesto y haberse criado en semejante entorno, Myrcella y Tommen han salido bastante educados y con buen corazón, si bien demasiado inocentes. Además, de la leona de Roca Casterly se podrán decir muchas cosas horribles, pero que no haría cualquier cosa por proteger a sus retoños no es una de ellas. Y eso es precisamente lo que la salva de estar en la mitad superior del ranking.

5 OLIVIA CRAIN (LA MALDICIÓN DE HILL HOUSE)

Teniendo en cuenta que esta serie (maravillosa, por cierto) puede tener muchas interpretaciones posibles, comenzaré rompiendo una lanza a favor de esta señora y diciendo que no todo es culpa suya. Al fin y al cabo, no tenemos muy claro si era ella misma todo el tiempo o si en algunos momentos era la casa en sí la que adoptaba su forma; si era una posesión espiritual o algún tipo de enfermedad mental; si la pobre mujer era así de manipulable o si alguien debería haberle quitado la custodia hacía mucho tiempo. El caso es que lo de querer proteger a tus hijos y tener miedo de que los más pequeños pierdan la inocencia y se vean contaminados por la gente horrible que hay por ahí es comprensible. Y más después de haber visto la fauna que hay en los colegios e institutos, ¡si yo te contara, Olivia! Pero hay maneras y maneras. Puedes educarlos en casa si es legal en tu país, animarlos a que se unan a los scouts para que así tengan hobbies sanos que fomentan el compañerismo y el amor por la naturaleza, inscribirlos en el conservatorio para que desarrollen el gusto por la música y no tengan tiempo para tener vida social… Pero lo de montarte una fiesta de té endulzado con veneno matarratas y de paso llevarte por delante a la hija de los conserjes me parece un poco drástico. Por no hablar de lo de pasarte los años siguientes intentando atraer a tus hijos —sobre todo a la más joven y vulnerable— de vuelta a esa dichosa casa para arrastrarlos al Infierno contigo. Mal hecho, Olivia, mal hecho.

4 MAMÁ (FUTURAMA)

Y en representación de la ciencia-ficción, aunque sea la ciencia-ficción humorística y animada, llega: Carol Miller, más conocida como Mamá (o Mom, si veis la serie en versión original). De reinas tiránicas y consortes con mala baba pasamos a una villana que nos es mucho más cercana hoy en día: una empresaria sin escrúpulos de Nueva-Nueva York que bien podría ser la gemela perdida del señor Burns. Sean humanos o robots, Mamá trata a banquetazos a sus hijos y, si pudiera, los vendería para hacer más grande aún su imperio. Y es que eso es lo único que le importa a esta señora: el oro, el oro y nada más que el oro. Que no os engañe su aspecto de ancianita afable, pues no es más que una fachada para ganarse vuestra confianza… y vuestro dinero, por supuesto. Aún me duele el capítulo en el que le llegan no sé cuántas postales encantadoras por el Día de la Madre de los robots de todo el mundo diciéndole lo mucho que la quieren…

3 MORGANE LE BLANC (ASESINO DE BRUJAS: LA BRUJA BLANCA)

No podía faltar una bruja malvada en esta lista (y no será la última, os he avisado). En esta caso, para quienes no la conozcan, esta joyita de mujer viene de la novela juvenil La bruja blanca, primer volumen de la saga Asesino de brujas. Nuestra protagonista, Louise Le Blanc, se encuentra refugiada en un teatro de la ciudad de Cesarine, donde se dedica a sobrevivir, burlar a los cazadores de brujas y cometer algún que otro robo. Se vio obligada a abandonar el aquelarre en el que se crio a la tierna edad de dieciséis añitos porque su encantadora madre pretendía sacrificarla y así obtener el poder suficiente para aniquilar a la estirpe real. Hermoso, ¿verdad?

La novela comienza unos dos años después de que Louise huyera y, cuando se reencuentra con su madre de nuevo, Morgane sigue siendo terrorífica. No es porque tenga un aspecto imponente ni porque escupa fuego por la boca o nuestra primera visión de ella sea masacrando un pueblo entero. Morgane es una mujer muy atractiva y no nos cabe la menor duda de que es una bruja muy poderosa, pero lo que nos asusta de ella es su frialdad. Solo alguien como ella sería capaz de decirle a su hija algo como «Me alegra verte de nuevo. Te he echado de menos. Bueno, en realidad, no, me importas un bledo, pero tengo un sacrificio que hacer, así que acabemos con esto de una vez» y quedarse tan ancha.

2 CORA MILLS (ONCE UPON A TIME)

Había prometido que habría otra bruja malvada, y aquí está. Aunque —después de muchas, muuuuuuuchas, idas y venidas— acaba redimiéndose, Cora es una de esas mujeres a las que deberían prohibirles reproducirse. Comienza su cuento como hija del molinero un tanto ingenua y «con aspiraciones» que, tras una noche loca con un supuesto príncipe, se queda embarazada. Cuando se entera de que el padre de la criatura no es más que el jardinero real, decide abandonar a la niña durante una tormenta para que no le estropee la oportunidad de irse con un príncipe de verdad que le acaba de surgir. Spoiler: lo del braguetazo se le fastidia de todas formas. Aun así, ella persiste, y unos años después se apuesta con otro rey la mano de su hijo a que es capaz de convertir un montón de paja en oro. Tiene la suerte de que se le aparece un poderoso mago que le echa una mano y la instruye en las artes oscuras. Incluso están a punto de tener un romance y todo, pero su obsesión con el poder y la riqueza atacan de nuevo.

Si hay un principio por el que Cora se guía, ese sería «El amor es debilidad». Y no solo se lo aplica a las relaciones románticas, sino a cualquier tipo de amor. Eso hace que siempre vea a todo el mundo, incluidas sus propias hijas, como un medio para un fin. Después de abandonar a Zelena de bebé, la única vez que se relaciona con ella es porque sabe que tiene aptitudes para la magia y necesita la ayuda de sus poderes. En cuanto a Regina, a la que sí cría ella misma, además de presionarla constantemente para que sea perfecta y negarle la oportunidad de tener relación con su medio-hermana, asesina al amor de su vida delante de su cara para obligarla a casarse con un rey por el que no siente ningún interés.

1 MARGARET WHITE (CARRIE)

Por favor, decidme que no fui la única que aplaudió cuando su propia hija se la cargó.

Esta mujer es un cóctel molotov de todo lo que no querrías en una madre: fanática religiosa, profundamente trastornada, estricta y violenta… Castiga y riñe constantemente a su hija por cualquier ofensa real o imaginaria, y los castigos no son simplemente del tipo «Te quedas sin postre» o «Una semana sin ver la tele», sino que pueden ir desde lo físico (autolesiones, golpes, tirones de pelo) hasta obligarla a memorizar pasajes bíblicos o encerrarla en un armario o en una habitación con un cristo enorme y bastante realista durante horas. Por si esto fuera poco, mantiene a su hija que, recordemos, es la única que tiene, completamente aislada del mundo exterior y no le permite tener amigos ni vida social en absoluto. Me sorprende que vaya siquiera a un colegio público en lugar de tener a una monja como tutora particular o algo así. Por supuesto, como consecuencia de ello, la pobre Carrie es el hazmerreír de su instituto, la rara, la víctima de bullying, sobre todo desde que tiene la regla por primera vez, ya que —¡oh, sorpresa!—, su madre se negó a explicarle los cambios que le sucederían a su cuerpo con la adolescencia. Y hasta aquí puedo leer, pues ese es uno de los principales desencadenantes de la novela de Stephen King. ¡Ah! ¿Y he mencionado que Margaret intenta asesinar a su hija en varias ocasiones?

En resumen: que si tuviera que quedarme encerrada en un ascensor con la hija, que tiene poderes telekinéticos y siente bastante rencor hacia la raza humana, o la madre, creo que prefiero antes a la hija.

Y ese ha sido mi primer Top 9 de este año. Y vosotros, ¿por qué mamis no os dejaríais adoptar jamás? ¿A qué mamis de fantasía, ciencia-ficción y terror les retirarías la custodia (o la capacidad reproductiva, directamente) sin dudarlo? O, por el contrario, ¿romperíais una lanza por alguna de estas señoras? Los comentarios siempre son bienvenidos.

Saludos poco maternales,

Vuestra Kate

1 comentario en “Top 9 peores mamis, un ranking de Kate Lynnon”

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.