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Top 9 canciones de Halloween, un ranking de Kate Lynnon

¡Buenos días, blogosfera! Los que hoy vienen con ganas de fiesta te saludan.

¿Cómo? ¿Que Halloween fue hace ya más de una semana?

Bueno, mientras esta entrada sale publicada yo me encuentro en un huso horario diferente y las cosas llegan un poco más tarde. Eso me vale de excusa, ¿no?

Ah, ¿que no cuela? Pues entonces os diré una cosa: para los fans del terror, todo el año es Halloween. Y si no, siempre podemos decir que noviembre es un mes tan deprimente que algo hay que inventarse, y alargar la celebración de Samhaín/Halloween/el Día de Muertos es una excusa igual de buena como cualquier otra para animarnos.

Por eso, sin ánimo de hacerle la competencia a Jonatan, esta vez traigo algo distinto: hoy toca música, y no cualquier clase de música, sino una selección de canciones ideal para estas fechas. Me ha costado más de lo que imaginaríais, pues no sabía bien si tirar por lo siniestro y malrollero; si optar por lo más tranquilo y místico, de acuerdo con el espíritu solemne y otoñal del Samhaín; si centrarme en el ambiente más divertido o incluso ridículo, adecuado para un buen fiestón; si ir a lo clásico o a lo alternativo… Total, que no me ponía de acuerdo conmigo misma, así que encontraréis un poco de todo en esta lista que espero que disfrutéis y que, aunque llegue un poco tarde, tal vez os sirva para el año que viene.

Aviso: No, obviamente esta vez no hay spoilers de nada, pero sí quiero decir una cosa antes de entrar de lleno en el ranking. Si echáis de menos la banda sonora de Pesadilla antes de navidad, el «Thriller» de Michael Jackson o la versión de Bette Midler de «I Put A Spell On You», hay un motivo por el que no están aquí: son demasiado obvias. La gracia de esto es descubrir alguna cosa nueva entre clásico y clásico —que alguno se me habrá colado—, y solo hay nueve puestos, así que…

9 DRÁCULA YEYÉ (Andrés Pajares)

Esta vez empezamos fuerte. He aquí la mejor peor canción sobre vampiros de la historia con la posible excepción de esta otra que jamás debió existir. Recuerdo oír esta mamarrachada por primera vez estando de fiesta en un mítico bar de Salamanca y pensar inmediatamente «Tengo que averiguar de quién es y encontrarla como sea». Imaginad mi sorpresa.

Ponedla en una fiesta y la diversión está asegurada, así como la inmediata regresión a la España de los años sesenta. Entre las referencias al tocadiscos, los seiscientos y los hippies, solo le falta usar la palabra «guateque» para captar a la perfección esa época. ¿Y qué me decís de la narración introductoria?

8 VOLLMOND (Nena)

Que se note que somos multiculturales y que no tengo en absoluto un sesgo descarado hacia la música en inglés. Si Alemania nos ha dado una cantante mundialmente conocida, esa es Nena, a la que tal vez recordéis por el mítico «99 Luftballons». O, más recientemente, si habéis visto la serie Dark, por «Irgendwie, Irgendwo, Irgendwann».

«Vollmond», que significa «luna llena», tal vez no fuera un tema tan conocido ni tan enérgico como los dos anteriores, pero nos viene que ni pintado. Los punteos de guitarra le dan un aire sensual y misterioso, y la letra habla de sentir la llamada de la luna llena, de bailar, de dejarse llevar por la magia, de besarse, de sobrevolar calles vacías…, pero solo hasta que salga el sol.

En fin, puede tener muchas interpretaciones posibles. Ahí lo dejo.

7 THE ZOMBIE SONG (Stephanie Mabey)

Muchos la habremos conocido gracias a la serie First Kill (un minuto de silencio por ella), que la usó como opening. No soy muy amante del Género Z ni de las referencias a Crepúsculo, pero a este tipo de pop tan influido por el rap hay que reconocerle dos cosas: hace un uso muy ingenioso de las rimas y tiene mucho ritmo. Es imposible escucharla y que no te den ganas de bailar. Además, le saca bastante jugo a la metáfora del apocalipsis zombi: «si yo fuera un zombi, no me comería tu cerebro; solo querría tu corazón, porque un amor como el nuestro no podría quedarse enterrado mucho tiempo».

6 ALL SOULS NIGHT (Loreena McKennitt)

Existen pocos artistas con un aura más otoñal y mística que Loreena McKennitt, la no-irlandesa que más ha hecho por difundir la música celta. Si las canciones anteriores encajaban más en una fiesta de disfraces con amigos, cuencos de chuches y aperitivos, «All Souls Night» es más bien la banda sonora que nos pondríamos para bailar en el bosque o para preparar los rituales en honor a los ancestros.

5 SEVEN DEVILS (Florence + The Machine)

Y seguimos de tranqui, pero esta vez con un toque más oscuro y siniestro. ¿Qué podríamos esperar de una canción que se titula «siete diablos»? La melodía de piano que se repite durante la mayoría de la canción da escalofríos, al igual que el juego que hace Florence Welch con las diferentes voces y con los sonidos graves que la acompañan. Es como subir en penumbra por una escalera de caracol que nunca termina…

4 FEAR OF THE DARK (Iron Maiden)

Nunca nadie captó tan bien la sensación de paranoia que nos invade al caer la noche como Harris, Dickinson y compañía. «¿Alguna vez has pasado los dedos por la pared y sentido cómo se te eriza el vello de la nuca al buscar el interruptor?». Quedaos con vuestras estúpidas canciones de amor, eso sí que es escribir letras con las que cualquiera se puede identificar. Y lo mismo pasa con el resto de situaciones que describe este tremendo clásico del heavy metal: los flashbacks de guerra después de ver una película de terror que te ha impactado, la inquietud de sentirte observado, el tener el oído agudizado al estar a oscuras… Eso y la potencia de sus estribillos hacen de esta canción todo un himno.

3 HALLOWEEN (Aqua)

Si estabais vivos a finales de los noventa o principios de los 2000, seguro que recordáis a este grupo por la archiconocida «Barbie Girl». Lo que no mucha gente sabe porque casi nadie es tan friki como yo es que después sacaron otro disco, y en él estaba esta canción.

«Halloween» es un homenaje a todas aquellas estúpidas películas de terror adolescente de la época con mil secuelas: Scream, Leyenda Urbana, Sé lo que hicisteis el último verano… Incluso empieza con la típica conversación telefónica entre la protagonista y el villano psicópata en la que le dice que va por ella y termina con el clásico grito. Por lo demás, con el típico «estilo Aqua» de música electrónica bailable de fondo —creo que el nombre técnico es eurodance—, los miembros de la banda cantan sobre sombras que te persiguen en casa, en el instituto, pesadillas, tormentas y otros clichés cinematográficos.

2 YOU MAKE ME FEEL LIKE IT’S HALLOWEEN (Muse)

Seré sincera: el único motivo por el que no está en el primer puesto es que hay una canción que siempre tendrá un lugar muy especial en mi corazoncito y ya tenía reservado el oro. Pero esta le ha andado cerca, pues últimamente me tiene muy obsesionada.

No sé qué me gusta más de esta canción: si los tropos del terror como metáfora de una relación tóxica, el videoclip lleno de referencias a Stephen King, el uso del órgano (todo el mundo sabe que la música de órgano sube puntos de creepiness), la manera de crear tensión con la batería, el solo de guitarra, el estribillo ridículamente pegadizo… En fin, yo ya llevo más de un mes cantándola sin parar y necesito contagiárselo a alguien, así que ¿a qué esperáis?

1 SCARETALE (Nightwish)

Sí, igual que hice con Pokémon y Digimon, me voy a posicionar en otra guerra absurda: que digan lo que quieran, pero Anette Olzon fue lo mejor que le pasó a Nightwish. Ya está, ya lo he dicho. Todo el álbum Imaginaerum en general, pero sobre todo esta canción, es una muestra del potencial que desperdiciaron al echarla. Ni Tarja Turunen ni Floor Jansen habrían sabido hacer justicia a este temazo. Sorry not sorry.

Y tras esta divagación que a nadie le importa, hablemos de «Scaretale». Como su nombre indica, es un cuento de terror hecho musical. ¡Y qué jodidamente bien hecho, señoras y señores! Es que todo encaja a la perfección: las campanas, el coro de niños murmurando una tonadilla infantil que ya de por sí es icónicamente siniestra, la voz de bruja que emplea Anette, la orquestación de circo, las guitarras que te aceleran el corazón, la letra que describe toda clase de pesadillas… Además, la escena de la película (el disco era conceptual e iba acompañado de una película) es pura perfección. Por desgracia, no he podido encontrarla, pero el vídeo que aparece a continuación combina imágenes de una actuación en directo con algunos cortes de Imaginaerum.

Siento que esta entrada haya tenido algo menos de texto que las anteriores. Hay quien dice que una imagen vale más que mil palabras, pero yo más bien diría que es una melodía la que vale más que mil palabras. Para compensarlo, os voy a dejar un pequeño bonus track instrumental. Es muy breve y poco conocido, pero a mí personalmente me pone la piel de gallina de manera inexplicable. No me responsabilizo de los traumas que pueda provocar ni de si la melodía se os viene a la mente en los momentos más inoportunos días después de haberlo escuchado y luego no os la podéis sacar ni con una palanca. ¡Que lo disfrutéis y feliz Halloween!

Saludos terroríficamente musicales,

Vuestra Kate

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