Visto/leído

Lo que nuestr@s soci@s han VISTO en octubre, recopilado por José Luis González

Aquí estamos de nuevo. Y vamos a repasar rápidamente lo que nuestros colaboradores han estado viendo, sentaditos en su sofá (Los jodíos no han ido al cine ni una sola vez).

Kate Lynnon: «Paper Girls (serie de Amazon): Había oído hablar de ella a algunas cylconitas y me la apunté, pero me perdí la parte de que la habían cancelado después de una única temporada que ni siquiera llega a concluirse. Me costó un poco ver el primer capítulo, pero a partir de ahí, es cierto que las historias de los personajes te acaban conquistado aún más que toda la trama de los viajes en el tiempo y la agencia que se ocupa de mantener el orden.

Motherland: Fort Salem (serie de Amazon): Empecé a verla por recomendación de una amiga y me he acabado enganchando a pesar de que la premisa me parece la cosa más rara que he visto en mi vida: un ejército de brujas que lucha contra el terrorismo. Bueno, en realidad es un poco más complejo que eso. El caso es que poco después de los juicios de Salem, las brujas de Estados Unidos consiguieron llegar a un acuerdo con el gobierno: la quema de brujas acabaría a cambio de que todo aquel que naciera con habilidades mágicas las emplease para defender el país. Sin embargo, hubo algunos disidentes a los que aquello les pareció una forma de esclavitud, así que decidieron organizarse por su cuenta y ahora se dedican a sembrar el caos por todo el mundo. Nuestras protagonistas son tres jóvenes que acaban de unirse al ejército por diferentes motivos, así que las vemos entrenarse, evolucionar y relacionarse con otras reclutas. Por ahora, estoy terminando la primera temporada».

Ya hablamos de Paper Girls (en tebeo) el mes pasado. La historia de Vaughan consta de 30 números en grapa, 6 en tomos y 2 en integrales. Lamentablemente, como dice Kate, solo 8 capítulos en serie de TV. Compraros los tebeos, no tenéis otra. Y de Motherland: Fort Salem (¡ojo, hay otra Motherland que no tiene nada que ver!) no he visto nada. Pero me dan susto las brujas gritando de su cartel.

Manuel Linares y Yolanda Fernández: «En el capítulo de series disfrutamos con la angustia de la protagonista de Alma (Netflix) y el ambiente opresivo que la niebla provoca en los pueblos del norte. Una buena historia de fantasmas. Por fin pudimos hincarle el diente a 30 monedas (HBO). La verdad es que teníamos curiosidad por cuanto se le iba la pinza a Alex de la Iglesia en esta ocasión… En general, la serie nos gustó bastante, en especial nos pareció un acierto la localización. Por último, con pocas expectativas empezamos a ver Snowpiercer (Amazon Prime) y acabamos viendo todas las temporadas. Sí, la vida en un tren que recorre el tempano de hielo en el que se ha convertido la Tierra cargado con los últimos supervivientes da para mucho. Según hemos leído está basado en un tebeo frances, seguro que el Páter tiene algo que decir.

En cuanto a películas, vimos Así en la tierra como en el infierno (Netflix), jóvenes perdidos por las catacumbas parisinas acosados por sus propios demonios, sin muchas pretensiones. En la categoría de “qué coño estoy viendo”, Yummy (Amazon Prime). La acción se desarrolla en una clínica de cirugía estética de un país del este con buenos precios y métodos poco ortodoxos que derivan en un estallido zombi. Hay escenas extremadamente bizarras que me recordaron a ciertas películas setenteras de Izaro Film, pero sin filtros».

¡Ay, Ay, Ay, me apunto lo de 30 monedas!; tengo  la sensación de que el Alex de la Iglesia lleva ofreciendo más de lo mismo en los últimos tiempos. Cuando tenga un rato me meto con ello. ¿Y tú, lector, que tienes que decir?

Me han retado a decir algo de Snowpiercer, versión tebeo. Pues bien, además de que empieza y acaba en unas pocas páginas, sin necesidad de rellenos y rellenos (sí, he visto la serie, como no) os diré que… Mejor os lo digo en el artículo de tebeos de este mes. Vais y lo leéis, majos.

Y bravo por Yummy: Sangre, sudor y mugre. Como debe ser.

Alfredo Herrero: «Terminé La Casa del dragón y Los anillos de poder y sostengo mi opinión del mes pasado sobre ellas. La primera mejoró con el pasar de los capítulos y la segunda fue una gozada (sorry Tolkienanos): las aventuras de Galadriel y compañía me han fascinado.

Pero destacaría la siguiente por delante de ambas. La joya de la corona este mes ha sido Maniac (Netflix), una serie de ciencia ficción ambientada en un presente retro futurista. Dirigida por Cary Joji Fukunaga (True detective) y protagonizada por Emma Stone y Jonah Hill. Una historia sobre un ensayo farmacéutico con IA, conspiraciones, emociones, humor negro y cosas cuquis en la coctelera. Total, la vi dos veces seguidas porque está llena de guiños y creedme, cuando la terminéis os surgirán las verdaderas preguntas. Los tres primeros episodios son más lentos, pero cuando te subes a la paranoia es imposible dejarla. De lo mejor que he visto este año».

Bueno, ¿y qué voy a hacer yo con mi tiempo? Apunto Maniac a la lista de pendientes, pero… Hecho mucho de menos no poder vernos en torno a una cerveza -¡y torreznos!- para que me contéis bien, bien, lo que pasa en la serie. Así no tendría que apuntarla sin esperanza de poder verla algún día. ¡Provocadores!

Yo también he visto las dos series primeramente mencionadas y estoy de acuerdo con Alfredo (¡pero que sea la última vez, me oyes, que nos llamas Tolkienanos. Somos Tolkinianos, de niananianana!)

Marco Granado: «De mejor a peor: Todo a la vez, en todas partes (Everthing Everywhere All at once, en Movistar+). Una auténtica maravilla. La mejor película sobre el multiverso que haya visto. Humor surrealista (la escena de las piedras no tiene precio), acción, buenas interpretaciones y un guión extraordinario, sin trampas y en el que todo encaja. Además, positiva, de esas películas que te llevan a sentirte mejor de cómo estabas antes de empezar. Imprescindible. Háganse un favor, búsquenla y reserven dos horas de su tiempo. Y si encuentran algo mejor, por favor, infórmenme con urgencia.

El señor de los anillos: los anillos de poder (Amazon Prime). Está bien, aunque los protagonistas me resultan algo empalagosos (Galadriel, Elrond, Arondir… ¿sigo?). Se nota la pasta metida en el invento, y el resultado es entretenido y engancha. Dada la ausencia de ideas que vivimos en lo fantástico, no me atrevo a quejarme, pero quizás se podría haber sacado un poco más de partido a tanta pasta.

La casa del dragón (HBO): tres cuartos de lo mismo. Lo de cambiar a las protagonistas femeninas (solo) a mitad de temporada ha sido una jugada arriesgada, y pasados dos o tres capítulos como que no te importa tanto, pero me sigue pareciendo feo. Poca muerte para lo que nos tenía acostumbrados el bueno de Martin. Los dragones molan, eso sí.

Península (Netflix): se supone que es la secuela de la excelente Train to Busan. A mí me ha defraudado bastante. Sustituye la originalidad de la primera por tiros, acción y previsibilidad, todo a tope. Para mí, no pasa de un mal remake con zombis de 1997: Rescate en Nueva York, la película de Carpenter. Si llueve mucho, no te apetece hacer una tabla de gimnasia sueca y ya te has acabado la serie de Rociíto, se puede ver (igual exagero un poco, pero Carpenter es un dios vengativo y yo su acólito)».

Si, si, se ve claro: Perdonamos lo que sea a cambio de unas series muy visuales. En este caso, las del Señor de los Anillos: los anillos del poder (ESDLA:LADP para los muy frikis) y las de La casa del Dragón (JDT: LCDC, me lo acabo de inventar). Me apunto y quiero más.

Todo a la vez… Eso mismo digo yo, todo a la vez. Me es imposible, me es imposible. Pero la veré, pongo a quien sea por testigo.

Bendito Carpenter.

Jorge Pérez: «Como octubre se ha convertido en el mes oficial del terror, casi todo lo que he visto iba relacionado con el género.

Empezaré con una saga que empezó hace unos cuantos años y causó sensación, tanta como para levantar el género slasher: Scream. Desde que Sidney Prescott se convirtiera en objetivo de Ghostface allá por el año 1996, le han seguido cuatro secuelas con más o menos un éxito similar (la última de este mismo año). En mi opinión, la primera es insuperable, pero las siguientes fueron reinventándose a base de clichés que usaba de la forma que mejor les convenía.

Una de las películas de terror que más éxitos ha acaparado en los últimos años es Déjame salir. Con el racismo de telón de fondo (bueno, en realidad no tan al fondo), la historia de cómo Chris, un joven negro, conoce a los padres de Rose, su novia blanca, genera una sensación malrollera de desde el principio, a pesar de que todo parece de color de rosa. Por muy predecible que nos parezca, es en su último cuarto cuando llega el giro que hace cambiar toda nuestra percepción de la película.

Con She-Hulk: abogada Hulka traigo mi ración de Marvel de este mes. En esta  serie de capítulos cortos conocemos a Jennifer Walters, una abogada que ve alterada su vida al contaminarse su sangre con la de su primo Bruce Banner, el mismísimo Hulk. A medio camino entre comedia romántica, serie de abogados y acción Marvel, solo le pongo un pero: el final. Es gracioso y tiene sus cosas buenas (por ejemplo, el alter ego de Kevin Feige), pero me parece un truco mal sacado de la manga. Por supuesto, opinión personal.

La otra serie que he visto es Las escalofriantes aventuras de Sabrina. En su momento vi las dos primeras temporadas, que me dejaron con un excelente sabor de boca. Sin embargo, al retomar la serie, cada vez me gustó menos. Hasta entonces había una Sabrina que se rebelaba contra el destino impuesto y que luchaba por lo que era justo, pero desde ese momento se convierte en una Sabrina que hace lo que le viene en gana sin importarle las consecuencias, además de que siempre tiene la solución para todo.

Para finalizar, mencionaré cuatro películas: El jovencito Frankenstein, El día de la bestia, El diablo metió la mano, Tucker y Dale contra el mal. El visionado de todas ellas ha servido como documentación para escribir un artículo sobre comedias terroríficas. Si lo queréis leer, aquí está disponible en mi blog».

Bien, para terminar, Jorge nos ha metido en un mundo de Sangre, Sudor y lágrimas. ¿O era sangre, vísceras y mocos?¿Sangre, huesos y ojos rodando?¿Sangre…? ¡Desde luego, Sangre, que no falte! A disfrutar.

Yo os diría lo que he visto: Nada. Estoy en cura de visionados, que se me va la vida, así que este mes estoy “chupando” de las cosas que habéis visto los demás. Estoy satisfecho. Otras veces me quedo con hambre.

Hasta pronto, mis alimentos.

 

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.